Como ya podéis encontrar información acerca de el blog y sus creadores, nos ahorramos las presentaciones. Somos simplemente un par de estudiantes alicantinos, pero con algunas peculiaridades, como las que todo el mundo tiene, y que os iremos contando poco a poco a través de este blog. Como un primer resumen podríamos decir que siempre hemos querido ir más allá y emprender – o para no caer en la palabra de moda – usar iniciativas propias para crear valor. Tenemos la enfermedad de la “Appingitis”: vemos soluciones en forma de apps o de dispositivos allá donde miramos; donde algunos otros sólo ven problemas o necesidades no cubiertas. ¿Y por qué no crear esas soluciones? ¿Por qué no cubrir esas necesidades? Hagamos algo, emprendamos. Y como la mayoría de veces que te “sales de la caja”, está resultando muy divertido y gratificante seguir esta trayectoria.

El camino sigue trazándose y es imposible saber hacia dónde, pero miramos atrás y sí que vemos los puntos conectados de una manera aparentemente casual, pero como si no pudiera haber sido de otra forma. El momento concreto en el que nos encontramos ahora es un punto de inflexión, y esa es la razón por la que hemos decidido empezar a escribir los pasos o tumbos que vamos dando por dicho camino. Siempre con el fin de proporcionar la experiencia a quien se encuentre en una situación parecida o quiera comenzar el proceso hacia ella.

Pero retomando el hilo, ¿cuál es ese punto de inflexión?. Tras un largo o más bien intenso proceso (el cual narraremos como retrospectiva en las próximas entradas) a finales de este mes partiremos a vivir en Amsterdam, la capital Holandesa, y a trabajar en una de las mayores aceleradoras de startups de Europa: Startup Bootcamp  (SBC para los amigos). Lo haremos como socios de la empresa Iristrace, y desarrollaremos sus aplicaciones móviles y web.

Además, gracias al impulso del programa podremos contar con numerosas sesiones de mentorización de mano de grandes profesionales, acceso a importantes inversores de capital riesgo, o incluso a realizar exposiciones en rondas de inversión con hasta 400 de ellos juntos. Una oportunidad que jamás pensábamos que se nos podría brindar, o por lo menos no tan pronto. Y que al comprobar que ha sido posible, nos hemos animado a compartir cómo.

En definitiva aquí se narrará cómo se puede prender esa mecha y cómo, una vez encendida arde más rápido de lo que podrías esperar. Aunque lo que se viene encima es una gran etapa, no pensamos que sea la explosión del cohete, la mecha seguirá ardiendo, quién sabe hacia dónde. Pero nos encantaría que en ese recorrido, las chispas que salgan despedidas sirvan para encender otras mechas y que ardan con la misma o más virulencia, por eso os animamos a leer este blog y a publicar, en el caso de que os encendáis. Os animamos a convertiros en prendedor.es de vuestra propia mecha. Los pasos son a-prender, em-prender y sor-prender. Bienvenidos.