El lunes pasado comenzó el primer día de Startupbootcamp en Amsterdam.  A primera hora de la mañana, llegamos al edificio Vodafone HQ donde pudimos situarnos en nuestras mesas de trabajo, desplegar el equipo y conocer a nuestros vecinos de coworking.

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Sin dilación tuvimos que realizar, en la sala privada de SBC, una presentación de un minuto para presentarnos uno por uno, como parte del equipo de Iristrace. Los puntos a tratar eran cuatro:

  1. Name & team
  2. Nickname & why
  3. Tag yourself (CEO, CTO…)
  4. Why are you here

Estábamos algo nerviosos, ya que era la primera toma de contacto con el resto de participantes. Pero esto pronto se suavizó con varias bromas entre compañeros.

Una vez nos dimos nosotros a conocer, Pattrick de Zeew nos presentó a fondo su programa de aceleración, para que arrancáramos con conocimiento de causa. Para empezar, puntualizó que todos los equipos dejábamos de competir por una plaza desde ese momento y nos convertíamos en compañeros de vuelo. Además para no dejar que nos durmiéramos, se dejó claro que nuestra estancia allí es una continua cuenta atrás hasta el demo day, la ronda de inversión. De hecho queda patente en una pizarra colocada en el centro de la oficina. Su objetivo siempre es motivarnos y convertirnos en emprendedores adictos, ambiciosos y, como transmite el eslogan de la aceleradora: hambrientos.

days-left-startupbootcamp-prendedor.esTras las presentaciones, nos dieron tiempo para trabajar en nuestro roadmap, es decir, un planning de lo que íbamos a hacer durante los tres meses allí. Establecimos metas cortas y realistas para cada semana, cubriendo desde la labor de ventas hasta el desarrollo tecnológico. Todo ello a pesar de saber que este plan variará debido a los pivotes que seguro nos veremos forzados a realizar en un futuro muy próximo, ya que desarrollaremos con un enfoque basado en Lean.

Tras el “lunch”, a media tarde, todas las startups presentamos nuestros roadmaps al resto y al staff de Startupbootcamp en turnos de tres minutos. Nos sirvió para conocer dónde estamos cada uno y la visión que sostenemos. Tras ello, todos recibimos un feedback de las primeras impresiones que pudimos transmitir en este tiempo.

Para finalizar, uno de los directivos de Vodafone, nos dió la bienvenida a sus oficinas y nos ofertaron algunos de los servicios que suelen disfrutar sus empleados como por ejemplo acceso al gym privado y líneas telefónicas con llamadas ilimitadas y conexión 4G. Es decir, una muy cálida bienvenida que agradecemos con creces. Nos encontramos sin duda un escenario ideal para arrancar hacia nuestros objetivos y con vistas a lograrlos. Y hablando de vistas, son geniales las que tenemos desde nuestra mesa de trabajo.

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